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Una vez que te has iniciado en la practica del Mindfulness, no pasará dia en que no lo practiques, ya sea de manera formal e informal. Serás testigo en primera persona de los beneficios que tiene. Empezarás a concerté más, porque conocerás más tu personalidad emocional y desde allí la actitud ante ti mismo, tu entorno y el mundo cambiara.

De repente te encontrarás no reaccionando como lo hacías habitualmente. Sentirás una serenidad que nunca habías sentido y puede que tu escala de valores se mueva un poco. Encontraras respuestas en tu meditación diaria y tu vida se ira transformando muy sutilmente y sin esfuerzos.

Reconocerás las bondades de la practica en cuanto vayas integrando las habilidades para sentir mayor plenitud.

Si bien es cierto que la meditación no te hace sufrir menos o sentir menos dolor, si te hace involucrarte menos con él y sobre todo cambiar la perspectiva, llegando a un estado de ecuanimidad de manera ligera y amable.

Conocerás a mayor profundidad las emociones positivas como la compasión, la bondad y la gratitud.

Serás más sensible a comprender lo que sucede en tu entorno y te convertirás en un observador menos juicioso, por lo tanto mas feliz.

Ya no es un secreto las bondades del mindfulness, ni existe ninguna excusa para sentir que no es para ti. Solo es cuestión de que te decidas querer estar mejor, y creo que no hay nadie que no desee estarlo.

Algunas resistencias con las que te encontrarás durante tu proceso (el cual dura toda la vida) son: 

  • No tengo tiempo.

Esta es la excusa favorita de la resistencia. Cuando la mente nos ordena no salir de la comodidad de la rutina. ¿Para qué incluir algo que no se si me servirá? Y yo te preguntaría ¿Qué es lo mejor que te pudiera ocurrir al practicarlo?

Esto es como ir al gimnasio, al principio cuesta un poco, al principio hay dolor y progresivamente voy viendo resultados. Ya no es cuestión de verse mejor, sino de sentirse mejor.

  • Me aburro.

Estamos acostumbrados a no parar y a querer estimular constantemente nuestra vida, con acciones externas como el móvil, redes, TV, amigos, etc.

Sentarse a meditar parece un rollo que no todos pueden hacer.

¿Tienes un minuto? 60 segundos, es lo que necesitas para iniciar y empezar a sentir las bondades. Aquí también encontrarás recursos gratuitos para practicas diarias guiadas.

  • No lo hago bien.

Aquí te digo que no existe manera de hacerlo mal. Este principio con expectativas altas de sentirnos en calma y si estrés en un instante son irreales. La meditación no tiene finalidad la tranquilidad sino la consciencia de lo que me ocurre dentro y como me afecta el entorno. La serenidad es la consecuencia de la practica diaria no el objetivo.

Se bondadoso contigo, y has de tu practica un espacio de no exigencia, simplemente entrégate a un momento de prestar atención a tu cuerpo, tus emociones y tus pensamientos. No hace falta que hagas nada con ellos, tan solo que te conviertas en un observador de ti mismo.

  • Tengo algo importante que hacer.

Parece que siempre tenemos algo mas importante que hacer o cuando estamos en la practica nos sentimos inquietos y nerviosos. Eso no esta ni bien ni mal, simplemente asi te sientes, es parte del aprendizaje, saber como te hace sentir parar y no hacer. Observa lo muy distraído y nervioso que estas.

Sentirás resistencia y querrás interrumpir. El cuerpo te empezara a picar y la mente te empezara a cuestionar. Observa. Tu no eres ni tu cuerpo ni tu mente. Aprender de como funciona es parte del camino.

  • No sé por dónde empezar

Por decidir hacerlo. Tener la Voluntad y con eso tienes un gran inicio. Ahora te invito a probar el minicurso de 7 días de Mindfulness para que te inicies y después puedas adentrarte más en alguna formación (Visita Gratitud).

En realidad, no existe ningún secreto para la buena practica de Mindfulness, considero que lo relevante en todo esto es sentirnos y estar mejor cada dia. Abrir nuestra conciencia a nuevas formas de estar en la vida y sobre todo darnos cada dia un respiro de auto compasión, bondad y gratitud.

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